Juan Carlos Villalonga: “Las renovables no tienen barreras”

167

Juan Carlos Villalonga: “Las renovables no tienen barreras”

Diputado nacional por Cambiemos y con vasta trayectoria en el ambientalismo, autor de la ley de Régimen de Fomento a la Generación Distribuida de Energía Renovable Integrada a la Red Eléctrica Pública, analiza las perspectivas del sector y el rol de las cooperativas en una entrevista publicada en la revista Cooperación Eléctrica.

-Usted plantea que la generación de energías renovables representa un gran desafío para las cooperativas ¿por qué?

-Porque a partir de las nuevas leyes que se han aprobado de convertirse en generadoras, algunas ya lo son, pero ahora sería de manera sistemática y a partir de fuentes renovables. Por otro lado, los usuarios van a poder generar energía, y al ser las cooperativas, propiedad de sus propios usuarios, se puede generar una relación virtuosa. Esto significa que los asociados y las cooperativas pasan a ser generadores. Ese es el modelo que se viene. Es un modelo energético donde los intercambios de energía ya no son en una sola dirección, es decir: generación, distribución y consumo, sino que la ecuación se puede invertir, puede ser el usuario el que genere y la distribuidora vuelve a distribuir esa energía. Esto significa que el negocio cambia completamente, y las cooperativas están tratando de enfrentar lo nuevo, porque esto recién empieza, de redimensionar y rediseñar el modelo de servicio de prestación del servicio de distribución eléctrica. Esto es una discusión que vengo teniendo con la gente de FACE, porque es fácil decir que la Ley de Generación Distribuida es muy disruptiva, lo que significa que cambia cosas, y para algunos eso es un dolor de cabeza, no tengo duda que es difícil, pero estoy convencido de que las cooperativas van a ser nuevamente protagonistas y de vanguardia en este tema. Por eso creo que tienen un rol fundamental, porque el modelo que se viene no propone solo que estén las grandes generadoras, sino también generadores de mediano porte, ahí pueden actuar las cooperativas y hay generación por parte de los usuarios, y las cooperativas también pueden cumplir un rol relevante.

-En este sentido, ¿cuál sería en concreto el nuevo rol que tiene que desempeñar la cooperativa?

-La cooperativa es la que tiene que proveer de tecnología al usuario, paneles fotovoltaicos para que este pueda generar su propia energía, debe administrar de manera inteligente esa demanda, porque el rol de una cooperativa eléctrica es brindar un buen servicio y esto no significa necesariamente cuánta energía vende, sino que ese usuario tenga disponibilidad de energía. Es decir, el usuario puede tener la energía generada por sus propios medios o provista por la cooperativa, que puede ser la forma de empresa que más se adapte al mundo que viene, en donde ya el consumo energético no es el parámetro de rentabilidad de una empresa de distribución, sino que el parámetro de rentabilidad o de buena prestación es que haya energía, ya sea porque la produjo el usuario, una generadora a nivel nacional o porque se obtuvo a y través de eficiencia energética. Distinto es el caso de una empresa privada, donde hay a priori una disparidad de objetivos entre el usuario y la distribuidora.  Por eso las cooperativas tienen la inmejorable oportunidad de adaptarse al nuevo modelo de prestación de servicio, eléctrico, porque los electrones van hacia un lado y hacia el otro, ya no es unidireccional sino multidireccional y las cooperativas, al ser entidades sin fines de lucro, que prestan el servicio a sus asociados, tienen allí una infinidad de posibilidades para adaptarse. De hecho hay varias cooperativas que ya comenzaron y están entregando paneles a sus asociados para que produzcan energía para ello. Esto abre infinitas posibilidades. 

-Usted dijo en sus disertaciones en eventos organizados por la federación, que actualmente el 85% de la energía se produce con combustibles fósiles. ¿En cuánto tiempo se puede cambiar esto y en qué proporción? ¿Hay condiciones para hacerlo?

-Treinta y cinco años es el tiempo para hacer la transición a generación con fuentes renovables y se tiene que invertir la ecuación y pasar a producir el 85% de la energía con estas fuentes. Esto no lo planteo como un pronóstico sino como el escenario necesario. El kilovatio hora hoy con fuentes renovables (ejemplo eólico) es más barato que otras fuentes convencionales, nuclear, hidroeléctrico, incluso. Por lo tanto, no es más cara esta energía. El recurso eólico en la Argentina es superior, 19 veces el consumo total de la Argentina, el potencial solar es algo similar y más todavía la biomasa en todas sus expresiones, según la evaluación que hizo la FAO hace algunos años. El potencial da para cubrir la totalidad de la energía total en el país, no solo la eléctrica. Es decir, recursos hay, y son abundantes en cada uno de cada uno de estos rubros, la tecnología está disponible y es competitiva, el desafío es netamente político, si tomamos las decisiones adecuadas y rápidamente. Y si estamos dispuestos a que aparezcan actores nuevos y actores que ya existen vayan atenuando su participación. O sea, es una cuestión política.

-Hace algunos años, cooperativas que habían desarrollado parques eólicos sufrieron por los altos costos de mantenimiento de los molinos, ¿cambió esta situación?

-En los 90 hubo cooperativas que tuvieron ese rol, de vanguardia y comenzaron a invertir en energía eólica, hubo varias. Eso fue en el 1 a 1. Lo que cobraban por esos molinos que instalaron les permitían pagar la cuota del molino, cuando se produce la devaluación en 2002, el precio de la energía se pesificó y pasó a valer nada, por eso con lo que vendía, no pagaba ni el service. Por eso cuando tenían algún inconveniente nos se repararon y entonces se paró todo. El resto del sistema térmico sí tuvo salvataje. Al haberse devaluado y no haberse acomodado las tarifas, la energía eólica no pudo mantenerse.

-¿Es muy costosa la inversión para la instalación de sistemas de generación con fuentes renovables?

-Las renovables se caracterizan porque todo el desembolso se hace al momento de comprar los equipos, no hay gasto de combustible, excepto la biomasa (aserrín, por ejemplo). Las cooperativas lo pueden hacer, el problema es el financiamiento. Actualmente Este es un problema para cualquier actividad productiva, no solo la de las energías. El gran desafío como país es ordenarnos de manera tal que las cooperativas puedan acceder a financiamientos a bajo costo. Si se logra esto, las cooperativas van a estar en condiciones de poder invertir.

-¿Cree que se va a dar ese apoyo desde el Estado? Algunas cuestiones del Renovar se están complicando

-Se complica porque Argentina entró hace unos meses en una situación compleja, una economía frágil. El financiamiento al que Argentina accedía más fácilmente, se complica. Para cualquier actor del país se complica conseguir financiamiento afuera, al prestarle a alguien que quiere poner molinos en Argentina se le cobra una tasa más alta que a otro de otro país, porque el nuestro es más riesgoso. Este es el problema estructural que tenemos que superar. En la medida que Argentina se normalice, las tasas a las que puede acceder un argentino se van a asemejar a un inversor en Uruguay, Perú, Brasil, Chile, y estoy hablando de país de nuestra región y no de Alemania. Estos financiamientos tienen tasas que están asociadas a cómo te ven como país. Por eso se tiene que ordenar la economía para que el que financia proyectos tenga ganas de hacerlo en nuestro país. Más allá de esto, las renovables no tienen barreras. Lo que hay que hacer también es dejar de subsidiar otras fuentes de energía, como los combustibles fósiles. Quiero una cancha más equilibrada para las renovables. Yo creo que a partir de diciembre este tema para a tener mayor voltaje de discusión política  a nivel global. Es fascinante lo que viene, la transición energética en la Argentina.