Luz cooperativa

530

Lo ocurrido en diciembre pasado puso de manifiesto los problemas que afrontan las grandes distribuidoras. El análisis de especialistas y un relevamiento realizado por FACE exponen las diferencias del servicio prestado por entidades solidarias.

Cuando a fines del año pasado millones de personas, mayormente en la ciudad de Buenos Aires, el Conurbano bonaerense y otras grandes concentraciones urbanas, fueron afectadas por largos y recurrentes cortes de energía, se instaló una fuerte inquietud en la sociedad acerca del estado del sistema eléctrico argentino. Si bien la situación ocurrió en medio de un fenómeno climático extremo, con altísimas temperaturas que hicieron que el consumo domiciliario de energía trepara hasta niveles inéditos, la distribución eléctrica mostró falencias al ser exigida al límite de sus posibilidades. En ese marco, una vez más, sobresalió -aunque no fue registrado por los medios masivos de comunicación- la respuesta de las más de 600 cooperativas de electricidad, que en líneas generales no tuvieron los mismos inconvenientes que las grandes distribuidoras.

El Ing. Alejandro Gallino, asesor de FACE y ex subsecretario de Energía de la Nación, apunta que “confluyeron una serie de circunstancias que provocaron un colapso en el sistema de suministro de electricidad a un importante número de usuarios. Probablemente un solo factor no hubiera sido causa de la magnitud que tuvo el problema. Pueden reconocerse el incremento excepcional de la demanda de potencia debido a la incorporación de electrodomésticos en el sector de consumo residencial, la alta temperatura que originó una simultaneidad de carga en los momentos de mayor calor y el límite con que trabajan las instalaciones debido a las restricciones en los niveles de inversión en que han incurrido las empresas distribuidoras, fundamentalmente del Gran Buenos Aires. Resulta llamativo -prosigue- que las mismas exigencias meteorológicas no ocasionaron similares efectos en otras ciudades del interior o del exterior. Esto destaca que el sistema de distribución en diversas áreas se encuentra en situación de vulnerabilidad”.

Por su parte, el Dr. Marcos Rebasa, reconocido especialista en temas de energía, servicios públicos y recursos naturales, ex director del Ente Nacional de Regulación Eléctrica, señala que “le podemos llamar crisis o problemática eléctrica puntual por un fenómeno climático, esas son palabras, lo cierto es que se ha tomado conciencia de que hay un retraso en las obras de mantenimiento y ampliaciones menores, y hay una expectativa respecto del próximo invierno donde habrá nuevos picos de demanda”.

“No calificaría de crisis del sistema eléctrico lo ocurrido”, retoma Gallino. “No es similar la situación de la generación, del transporte ni en las distintas distribuidoras eléctricas. Cada segmento tiene sus problemas y requieren distintas soluciones. En general la falta de inversiones en el sector de distribución ha sido la causa predominante de los problemas de fines del año pasado”.

Datos de respaldo

Acerca de la situación de las cooperativas, FACE realizó una consulta a sus entidades asociadas para establecer parámetros certeros de montos de inversión, su variación interanual y la situación de prestación de servicio durante la ola de calor de diciembre. “Se hizo un relevamiento solicitando a las cooperativas información sobre cortes en el mes de diciembre, que fue crítico por las altas temperaturas. Lo analizamos en la Comisión de Política Energética y sacamos conclusiones que confirman lo que siempre resaltamos de las cooperativas: una mayor calidad de servicio e inversiones que se mantienen haciendo muchos esfuerzos aunque las tarifas no acompañen”, informa Eric Ferroni, secretario de FACE y coordinador de la comisión mencionada. “Hubo algunos cortes, en algunos casos preventivos para evitar problemas mayores. Pero podemos decir que las cooperativas lograron sobrellevar el problema sin gran impacto en los usuarios”, concluye el dirigente rionegrino.

Inversiones de las Coopertivas Eléctricas

Inversiones 2012           $ 1.607.533 (promedio por cooperativa)

Inversiones 2013           $ 2.038.514 (promedio por cooperativa)

Aumento anual inversiones 2013 vs. 2012         27%

% inversiones sobre distribución anual             14%

% inversiones sobre total bienes de uso           24%

Fuente: Relevamiento efectuado por FACE entre sus cooperativas asociadas

Cooperativas de las provincias de Buenos Aires, La Pampa, Corrientes, Entre Ríos, Córdoba, Misiones, Neuquén, Santa Fe, Santiago del Estero; Mendoza y  Corrientes brindaron datos que permiten establecer que las entidades solidarias invirtieron en 2013 un 27% más que en 2012. Que el monto de inversión representa un 14% del total de distribución energética anual, y un 24% del valor total de bienes de uso. En suma, las cooperativas, pese a las dificultadas y a una situación tarifaria complicada, no dejaron de destinar recursos a obras de mantenimiento y esto fue fundamental para que ante una situación extrema pudieran dar respuesta a los usuarios. Algo que evidentemente no ocurrió con los grandes prestadoras del área metropolitana.

En este marco, la opinión del secretario de Servicios Públicos bonaerense, Franco La Porta, es relevante ya que su jurisdicción comprende prestadores de distinto tipo y lo ocurrido en diciembre impactó fuertemente en la provincia. “Las cooperativas cumplen un rol fundamental, ya que a las empresas más grandes les resulta más difícil llegar a comprender la particularidad de cada uno de los usuarios, en cuanto a sus demandas, sus exigencias y sus ideas de cómo hacer funcionar los servicios públicos de acuerdo a sus necesidades”, señala el funcionario. Para La Porta “no es casual que no hayamos tenido inconvenientes en las 200 cooperativas que brindan servicio en la provincia de Buenos Aires. Tiene que ver con eso, tiene que ver con esa relación estrecha, con ese compromiso social. Esto permite un aprovechamiento más eficiente de los recursos, en cuanto a inversión, mantenimiento y previsión”.

En igual sentido se pronuncia Rebasa: “las cooperativas han hecho esfuerzos muy interesantes, con la tarifa que tienen igual que todos, han hecho distintas fórmulas de capitalización para sobrellevar estas tarifas que no llegan a resolver la necesidad, y con elementos de la propia economía cooperativa, lograron invertir recursos en los sistemas de distribución y en general no han sufrido los problemas que padecieron los grandes conglomerados”.

Jorge Vilas