Rechazo a una medida

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FACE difundió una circular en la que establece su posición ante la resolución del INAES que establece que las cooperativas de servicios públicos que prestan el suministro eléctrico deberán facturar dicho servicio en forma “autónoma e independiente” de otros conceptos ajenos, debiendo adecuar la facturación en un plazo de 30 días.


“Desde FACE, rechazamos los alcances de la medida y advertimos con preocupación, los serios riesgos que trae aparejada la aplicación de la norma y sus graves implicancias a todas nuestras asociadas, no sólo por los enormes trastornos administrativos y financieros que conllevaría su implementación, sino fundamentalmente porque no es cierto que se beneficia al asociado-usuario y, por el contrario, va a causar indudables perjuicios a las cooperativas, porque en un contexto recesivo, con una inflación que no da tregua y las dificultades económicas que atraviesan muchos de nuestros asociados, va a ocasionar que se disparen los índices de incobrabilidad, vulnerando de esa manera no sólo la capacidad para poder garantizar una normal prestación del servicio eléctrico sino también la propia sustentabilidad de las entidades del sector”, sostiene el documento. Asimismo, el Consejo de Administración de la federación decidió “analizar diferentes estrategias para que se deje sin efecto la resolución y en razón de ello, nos hemos puesto en contacto con autoridades de federaciones hermanas para trabajar en forma conjunta y de manera mancomunada en la redacción de un proyecto de recurso administrativo planteando la revocatoria de la norma, y en caso de ser necesario, contemplar la alternativa de recurrir a la vía judicial, porque consideramos que esta es la mejor manera de demostrar la integración del sector”.

En el documento distribuido entre las cooperativas asociadas, FACE expresa que “desde lo político-institucional, elevaremos nuestro reclamo a las entidades que nos representan y a la autoridad de aplicación, exigiendo las explicaciones correspondientes a los funcionarios, porque entendemos que hay un serio conflicto de competencia, profundas inconsistencias, confusión respecto de la naturaleza jurídica de las cooperativas en cuanto a la relación de consumo con la relación asociativa, ya que no es lo mismo un simple usuario que un asociado; desconociendo la esencia del acto cooperativo, e incluso, porque hasta discrimina a las cooperativas eléctricas respecto de las que prestan otros servicios”.